Niños

Dolor en el niño

Hasta hace muy poco, seguían existiendo algunas ideas erróneas acerca del dolor en los niños. Antiguos mitos no permitían aplicar una terapia del todo eficaz en el tratamiento del dolor en pediatría. Se pensaba que los niños no tenían dolor por la inmadurez de su sistema nervioso y demás órganos, o por lo menos, que no guardaban memoria de aquellos sucesos desagradables que experimentaban. También se tenía miedo a que se volvieran dependientes a los opioides (fármacos tipo morfina) o se produjera una depresión respiratoria, por lo que su uso era muy limitado.
Se ha comprobado una y otra vez que el niño sí presenta dolor REAL (aunque sea inmaduro), sí tiene recuerdo de ello, y no tiene porqué adquirir una dependencia a algún opioide si está bien tratado y controlado.

¿Cómo se valora el dolor?

La valoración del dolor en el niño es una tarea difícil de realizar, ya que no trasmite su dolor y sus características de manera clara y sencilla como el adulto joven.
1. El papel de los padres:
En primer lugar, los padres juegan un importantísimo papel para la valoración y descripción del dolor en su hijo pequeño. Son las personas que mejor le conocen y más tiempo han pasado con él, por lo que interpretan mucho mejor cualquier gesto o llanto.
2. Escalas objetivas:
Nos pueden ayudar a valorar el grado e intensidad de dolor de manera objetiva la hemodinámica (tensión arterial ritmo cardiaco etc.) del paciente. El niño que presente taquicardia e hipertensión arterial podría ser un niño con dolor. No podemos olvidarnos del llanto, llorar para un niño, podría considerarse un ‘signo’ de dolor.
3. Escalas subjetivas:
Podemos considerar como medios subjetivos de valoración del dolor la expresión facial, la colocación del cuerpo (movimientos de retirada al tocarle del brazo o no moverlo, por ejemplo), la gesticulación, los miedos y la expresión de la cara.
Es importante tener en cuenta los variables del paciente en cada caso y su ámbito social.

¿Cuáles son las causas del dolor?
Las causas del dolor en pediatría pueden ser múltiples. Entre otras, en primer lugar la cirugía. Un niño post-operado presentará dolor prácticamente siempre, y hay que tratarlo. Es muy frecuente también el dolor abdominal, que suele ser debido, en muchos casos, a infecciones de las vías respiratorias. Los dolores músculo-esqueléticos son debido en gran parte de los casos a traumatismos (caídas, golpes etc.) o tumores (mucho menos frecuente). Destacar también el dolor torácico, que suele ser intenso y muchas veces de causa idiopática o psicógena.

¿Qué características peculiares tiene el tratamiento del dolor en el niño?
La administración de medicamentos en niños reviste unas características especiales, derivadas tanto de la inmadurez física y psicológica como de las diferencias anatomofisiológicas y metabólicas entre éstos y los adultos; así pues no puede considerarse al niño como un adulto pequeño.
Existen diferentes factores fisiológicos que influyen a la hora de administrar un fármaco son, por ejemplo; en la lactancia, existe una mayor proporción de agua, una barrera hematoencefálica inmadura, enzimas hepáticas (hígado) con actividad reducida, menor filtración glomerular (riñón)… todo esto influirá en la distribución, metabolismo y excreción de los fármacos.
Lo importante es conocer las diferencias clínicamente significativas de los parámetros farmacocinéticos y farmacodinámicos del niño respecto al adulto para el medicamento en cuestión e identificar características fisiopatológicas, edad, peso, superficie corporal, condiciones metabólicas y patológicas. Esta es función exclusiva de su medico, por tanto nunca administre fármacos sin consulta previa.

¿Cómo se plantea el tratamiento del dolor?
El tratamiento del dolor en pediatría es complejo y se trata de lograr confort para el niño con el menor riesgo posible. Tratando esto, queramos o no, conseguimos que la familia, fundamentalmente los padres, estén tranquilos, descansen y por tanto, acompañen mejor a su hijo.

Los objetivos van encaminados a:
• calmar el dolor para que duerma
• calmar el dolor en reposo
• calmar el dolor en movimiento

Tenemos a nuestra disposición tanto tratamientos con fármacos y técnicas sin medicamentos.

1. Tratamientos no farmacológicos:
• Distracción: conseguir que presten atención hacia algo que le agrade, dibujos, música…
• Estimulación cutánea: masaje, calor, frío..
• Hipnosis: conseguir un estado de relajación y un entorno tranquilo para que puedan descansar y dormir.
• Relajación: respiración profunda y relajación para disminuir el estrés y ansiedad.
• Acupuntura: restablece y equilibra el flujo de la fuerza vital
• Refuerzo positivo: aumenta la autoestima del niño al estimular de manera positiva su capacidad para tolerar el dolor.

2. Tratamiento farmacológico:
• Utilizar el esquema analgésico según intensidad de dolor de la O.M.S.
1. Dolor leve: AINE +/-coadyuvantes
2. Dolor moderado: opioides débiles+ AINE +/-coadyuvantes
3. Dolor severo: opioides fuertes+ AINE +/- coadyuvantes
• Si hay presencia de dolor neuropático (tipo de dolor por daño del sistema nervioso), aunque parezca mentira, es necesario usar los fármacos antidepresivos, anticonvulsionantes, corticoides y otros.
• La vía de elección es la oral, por ser la más confortable, segura y barata.
• Las analgésicos deben ser administrados de forma regular para prevenir el dolor, y no cuando ‘tenga dolor’.
• No hay que tener miedo al uso de los opioides en los pacientes pediátricos. Si tienen dolor, sobre todo si es severo, hay que tratarlo y recurrir a lo que le alivie. Éstos fármacos bien utilizados y controlados, no tienen por qué dar complicaciones.

PRIMER ESCALÓN ANALGÉSICO
• Drogas de acción analgésica-antipirética-antiinflamatoria
• Buena absorción oral
• Gastroerosivos, pueden dañar la mucosa del estómago, y aumentan la tendencia al sangrado (excepto paracetamol)
• Útiles en dolores articulares, musculares, dentarios, cefaleas y en las primeras fases del dolor en el enfermo oncológico.
• Tienen techo analgésico, no alivian más el dolor aunque aumentemos la cantidad de fármaco.
PARACETAMOL
ACIDO ACETILSALICÍLICO
ACETIL SALICILATO DE LISINA
IBUPROFENO
NAPROXENO
DICLOFENACO
METAMIZOL
KETOROLACO

SEGUNDO ESCALÓN ANALGÉSICO
• Pueden asociarse a un fármaco del primer escalón
• Se usan en dolor moderado
CODEÍNA
DIHIDROCODEÍNA
TRAMADOL

TERCER ESCALÓN ANALGÉSICO
• La vía de elección será siempre la oral
• El fármaco de elección es la morfina. Ningún otro lo supera en seguridad/eficacia
• Indicados en el dolor moderado/severo con o sin un no opiáceo
• No existe un rango de dosis fijo, por lo que la dosis puede escalarse hasta conseguir alivio del dolor a condición de que no aparezca la toxicidad limitante: la depresión respiratoria.
MORFINA
MEPERIDINA
METADONA
COADYUVANTES
• No son drogas de acción estrictamente analgésica
• Resultan útiles para aliviar el dolor en síndromes dolorosos específicos o para tratar síntomas relacionados con el tratamiento analgésico

CORTICOIDES:
• Dexametasona en hipertensión intracraneal, compresión plexos nerviosos, compresión espinal o de nervios periféricos
• Prednisona o Metilprednisolona en metástasis óseas
ANTIDEPRESIVOS:
• En dolor neuropático: postherpético neuropatía por Vincristina.
• Invasión nerviosa. En insomnio.
ANTICOMICIALES: Carbamazepina o Clonazepam, Fenitoína o Valproico en dolor neuropático
NEUROLÉPTICOS: Clorpromazina. Para efectos colaterales (náuseas, vómitos) y en el niño “combativo”.
ANSIOLÍTICOS:En ansiedad, espasmos musculares y trastornos del sueño. Diazepam, Lorazepam.
ANTIHISTAMÍNICOS: Para efectos colaterales (náuseas, prurito).

Fuente: Clínica Universitaria de Navarra

Cuidado del bebé y de la mamá, Embarazo, Lactancia

Lactancia materna, fuente de alimentación del bebé y vínculo afectivo con la madre

La lactancia materna empieza en el embarazo. El cuerpo de la madre no sólo se adapta para alojar al feto, también las glándulas mamarias se preparan para convertirse en la fuente de alimento del bebé.

En los primeros meses de gestación observamos cómo el pezón y la aureola se vuelven más gruesos y de un color más oscuro.

Las hormonas son las responsables de los cambios. A las 26 semanas, en la hipófisis se produce la prolactina, hormona encargada de activar la producción láctea en las mamas. En los ovarios se producen los estrógenos y la progesterona, ambas activas en la producción de leche y también en la adaptación del útero al feto.

¿Cómo se pone en marcha esta maquinaria?

Hasta el momento del parto los estrógenos frenan la acción de la prolactina. Pero tras expulsar la placenta el nivel de estrógenos decrece y la prolactina, hormona encargada de “fabricar” la leche mediante la estimulación de los alveolos mamarios, comienza su trabajo.

Una vez producida la leche, es necesario su traslado hacia la superficie, de forma que el bebé pueda obtenerla mediante la succión. De esto se encarga la oxitocina, que contrae los alveolos y los conductos galactóforos.

El encargado de la regulación de este proceso es el bebé. La succión de éste regula la cantidad de leche producida, el cuerpo de la madre se adapta progresivamente a las necesidades del bebé, en cuanto a composición y cantidad.

La leche

  • • Calostro.- durante el 1º y 6º día postparto, la leche aumenta de los 2 ml. a los 20 ml. en cada toma (entre 20 y 200 ml. al día). Especialmente rica en proteínas, vitaminas y células con función inmune; es más aguada, similar a la desnatada saciando la sed.
  • • Leche de transición.- durante el 4º/6º y 15º día postparto, la leche alcanza los 600 o 700 ml. Se forma de una composición intermedia entre el calostro y la leche madura; aumenta su contenido en grasa, se parece a la leche entera.
  • • Leche madura.- desde el 15º día en adelante, la leche oscila entre los 700 y 900 ml. hasta los 6 meses, después se mantiene en 500 ml. al día. Tiene un mayor aporte energético, siendo como un postre rico en grasas y calorías; sacia el apetito.

Es recomendable vaciar el pecho antes de pasar al segundo pecho, para que el niño no deje de tomar ninguna de las variantes.

Beneficios

Además del desarrollo de un fuerte vínculo afectivo entre madre e hijo, la lactancia materna aporta:

  1. Una excelente biodisponibilidad favoreciendo la absorción de minerales y vitaminas.
  2. La tetina del biberón puede favorecer la aparición de caries, la maloclusión y la caída dental.
  3. La madre también se beneficia: tiene un menor riesgo de padecer cáncer de ovario o mama y una mejor recuperación postparto, ya que la lactancia favorece la retracción del útero.
  4. Aumenta los intervalos entre embarazos: durante los primeros 6 meses la lactancia exclusiva, si no hay sangrados (después de 56 días desde el parto) y las tomas son frecuentes, la lactancia ofrece un 98% de infertilidad.

La leche humana posee más de 130 oligosacáridos. Estos a su vez se componen de monosacáridos como el ácido siálico, relacionado con el neurodesarrollo y la capacidad de aprendizaje. Según algunos estudios, la concentración de este monosacárido es cerca de un 32% superior entre los niños que han sido alimentados con leche materna.

La leche artificial no aporta defensas al bebé, quien de por sí ya tiene carencias defensivas. Por eso es fundamental el papel de la leche materna, rica en células de función inmune (fagocitos, linfocitos T), inmunoglobulinas, oligosacáridos, hormonas… al mismo tiempo que favorece la absorción de minerales y vitaminas. Todo ello dificulta la colonización de bacterias y favorece la respuesta inmune. De hecho, los niños alimentados al pecho presentan un menor riesgo de padecer (o de sufrir en cuadro agudo) otitis, diarreas, neumonías o infecciones de orina.

La leche humana es de fácil digestión gracias al tipo de suero y caseína que contiene y a su composición proteica. Estos elementos junto con los hidratos de carbono o las hormonas también presentes en la leche humana favorecen el desarrollo del intestino y de la flora intestinal, dificultando la colonización de bacterias. Además, la leche artificial tiene siempre el mismo sabor, mientras que la materna varía en función de la dieta de la madre. De esta forma, en el futuro el bebé alimentado al pecho tendrá un menor rechazo a la alimentación complementaria, ya está acostumbrado a los sabores.

Recuerda acudir a tu médico o farmacéutico en caso de duda. En tu farmacia de confianza podrás encontrar los productos adecuados para asegurar una buena lactancia.

Cuidado del bebé y de la mamá, Lactancia

Lactancia – Productos de Parafarmacia para tu comodidad

Durante el período de lactancia algunas mamás pueden recurrir a la ayuda de artículos de Parafarmacia para que la alimentación del bebé no se vea afectada por determinadas condiciones maternas. Enumeramos a continuación los principales productos recomendables:

  1. Complementos vitamínicos: cubren los requerimientos nutricionales de la madre a lo largo del período de lactancia materna. Una alimentación equilibrada es importante para la salud pero muchos profesionales recomiendan también acompañarla de vitaminas que contengan Calcio, Vitamina D y ácidos grasos Omega 3.
  2. Discos de lactancia: sirven para mantener la piel del pecho lo más seca posible y protegen la ropa interior.
  3. Pezoneras: funcionan como preparación del pezón y facilitan la lactancia materna a la madre y el niño. Muchos expertos aconsejan probar métodos naturales previamente como alternar la posición de amamantar para evitar el dolor en los pechos y si no, recurrir a ellas antes de descartar definitivamente la lactancia.
  4. Bolsas para congelar leche: madres que dan el pecho a sus bebés pueden necesitar recoger y congelar la leche. Es conveniente que tengan autocierre y un fuelle en la base para que no se vuelquen.
  5. Cremas antiestrías para el pecho y el cuerpo: para evitar que aparezcan estas líneas antiestéticas. No influyen en el sabor de la leche ni están contraindicadas.

Son muchos más los productos de parafarmacia que pueden ayudar a mejorar la calidad de vida de la mamá y si es necesario combatir otros problemas como son las piernas hinchadas, insomnio o la piel sensible.

En todos los casos recomendamos consultar a su farmacéutico de confianza, ya que él mejor que nadie le asesorará al respecto.

Cuidado del bebé y de la mamá, Lactancia

Lactancia materna

¿Conocéis todos los beneficios de la lactancia materna? La lactancia es un proceso natural para alimentar al bebé, sin embargo, no es muy conocido entre las madres, a pesar de que reporta numerosos beneficios tanto para ellas como para el recién nacido. Hoy trataremos en nuestro blog este tema con la finalidad de poder resolver dudas al respecto, así como dar a conocer todos los beneficios que aporta y algunos consejos de cómo llevarla a cabo. 

La lactancia es un período fundamental en la alimentación del bebé, ya que la leche materna constituye una fuente de nutrientes completa, al mismo tiempo que a través de este proceso la madre puede estrechar los vínculos afectivos con el bebé.

Muchos son los beneficios que aporta al desarrollo del recién nacido. Además de numerosas vitaminas y minerales que son óptimos y esenciales para el desarrollo del bebé, la leche materna ayuda a reforzar el sistema inmunitario de éste, reduciendo el riesgo de contagio de infecciones, alergias o enfermedades.

Lactancia materna parafarmaciaPor otro lado, aunque es cierto que la lactancia supone un gran esfuerzo físico por parte de la madre, ésta también se ve beneficiada durante este periodo. Amamantar al bebé ayuda a la madre durante el proceso de recuperación tras el parto. Además, ayuda a la recuperación de la forma del útero tras el parto así como a disminuir la cantidad de sangre expulsada durante cada menstruación. Favorece el aumento de reservas de hierro y ayuda a la prevención de enfermedades, entre otras cosas.

Sin embargo, las madres deben tener en cuenta alguna serie de datos sobre la lactancia para que ésta resulte más eficaz:

  1. Los bebés suelen realizar una toma cada 1,5 horas – 2 horas. Debido a que la leche materna se digiere mucho mejor y dado que el estómago de los bebés es más pequeño que el de un adulto, necesitan alimentarse con mayor frecuencia.
  2. Se recomienda que el niño reciba leche materna en forma exclusiva durante los primeros seis meses de vida y que constituya parte importante de la alimentación hasta los dos años.

Igualmente, para todas aquellas madres que por diversos motivos como la vuelta al trabajo, o la producción de leche insuficiente, pueden realizar la lactancia mixta, combinando la suya propia con alguna leche “de inicio” adecuada para cada caso que podrán encontrar en su sección de parafarmacia y contar siempre con el consejo y la ayuda del especialista farmacéutico.

Esperamos haberos ayudado a resolver algunas dudas sobre la lactancia materna y estamos abiertos a sugerencias y propuestas. Un saludo y ánimo con la semana.